(236) o “Afterpunk”
10-03-2010

Marc decide el 9 de marzo de 2010 abandonar a sus amigos y familiares, dejando Barcelona e instalándose en otra ciudad importante de la península. Decide dejarlo todo en Barcelona y empezar de nuevo. Se cambia el nombre a Quique y se olvida del Punk-rock para ser un seguidor absoluto del pop nacional. Empieza a interesarse por la liga española de fútbol y se compra la camiseta del equipo de la ciudad donde ahora reside, todo esto el mismo día en el que acude por primera vez a un estadio de fútbol. Allí se come un bocadillo vegetariano (su nueva condición alimenticia) y se sienta al lado de una chica de la que se enamora repentinamente. Por suerte para él, el sentimiento es mutuo. Curiosamente, no es hasta que la sabana enrolla el cuerpo de ambos a las 05:36 de la mañana y la chica le confiesa extasiada “creo que eres mi alma gemela” que él se pregunta si está mintiéndole o no.

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(237) o “Master de nocturnidad”
09-03-2010

Tanto aprendí contigo, de ti, de mí, de nosotros. Que el día ya no existía, que ahora era de noche cuando se vivía. Aunque esa noche era distinta de la de los demás. Poco que ver tenia con la fiesta, el alcohol o las drogas. Tenía mucho mas que ver con campos infinitos (que nosotros logramos al fin abarcar) de edificios barceloneses. De terrazas de bares cerrados donde un iPod marcaba el ritmo a seguir de la conversación. Donde el almuerzo se esperaba en la puerta de la cafetería como quien espera la apertura de puertas del concierto de su grupo favorito. Aprendí que dormir era ya algo secundario, y que el sueño solo era algo que difuminaba tus ojos, ¿pero que mas daba? no había tiempo para dormir (cuanta razón teníamos). Ahora, en cambio, aprendo de nuevo a dormir de noche y a vivir de día (convención absurda a mis ojos ahora. Que rabia volver a encajar en ella), porque la última lección del curso acelerado que recibí fue que todo eso que había aprendido no era para mi. Que todo eso le correspondía a otros.

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