Marzo 12th, 2010

Oyendo la invasión marciana

En los últimos años del siglo diecinueve, nadie habría creído que los asuntos humanos eran observados aguda y atentamente por inteligencias más desarrolladas que la del hombre y, sin embargo, tan mortales como él; que mientras los hombres se ocupaban de sus cosas eran estudiados quizá tan a fondo como el sabio estudia a través del microscopio las pasajeras criaturas que se agitan y multiplican en una gota de agua.

Así comienza la obra original de H. G. Wells escrita allá por 1898 y todas sus adaptaciones: la de la apocalíptica retransmisión radiofónica de 1938, la inocente y fiel versión fílmica de Byron Haskin de 1953, la sinfónica y dialogada traducción musical de Jeff Wayne en 1978 y, finalmente,  el “re-take” cinematográfico de Spielberg en 2005 con los fantasmas del 11-S.

El siguiente análisis nos ocupa concretamente “estudiar a través del microscopio” el trabajo musical de Leith Stevens para la primera adaptación cinematográfica de una de las novelas más famosas de la historia marciana (sobre todo tras la realista retransmisión radiofónica de Welles que indujo a más de uno al suicidio frente a la invasión exterior).

Leith Stevens (1909-1970) fue todo un músico artesano cuyos inicios siempre agradecerá a la CBS RADIO: lugar donde se curtió y plataforma que utilizó como trampolín al mundo del cine. En su currículum figuran casi ochenta trabajos como compositor y tres nominaciones a los Oscars (por “A new kind of love”, “The five pennies” y “Julie”). Pero uno de sus fuertes residió en el vínculo que lo comprometía emocionalmente con la ciencia ficción; encontrando entre su galería melódica temas de mitos espaciales como “Perdidos en el espacio”, pesadillas en “La dimensión desconocida” o arreglos lunares de “El hombre lobo”.

En “La guerra de los mundos” Leith se convierte en un profeta musical, nos habla a través del viento, de prolongadas notas naturales, de alargados violines con pátina electrónica que evidencian un drama que no es humano.

Resulta curiosa la utilización de, frente a las naves extraterrestres, trípodes con una especie de cabeza reptil, la repetición en una base rítmica de un silbido de serpiente a modo de comparación casi visual. Y es que la creatividad y la experimentación en estos volantes años cincuenta se convierte, milagrosamente, en la tónica a seguir (véanse los ejemplos más destacados deesa época; Ultimátum a la Tierra”, “Planeta prohibido”, “Cuando los mundos chocan”, “El tiempo en sus manos” o “La humanidad en peligro). La ciencia ficción (con esa aura presencial de la figura de George Pal entre crédito y crédito) encontraba una acogida cálida entre crítica y público y la serie B obtenía presupuestos decentes como para trabajar con unos materiales mínimos. Así, y sin perder el encanto de la lucidez imaginativa ante las limitaciones de la falta de recursos, el compositor de ciencia ficción podría sentarse relajado frente a su partitura virgen y mover la batuta a modo de mago hechizando el celuloide de mil y una conjuras emocionales, narrativas y, siempre, sorprendentes.

Continuando el hilo de trabajo de Leith con su particular “guerra mundial”, conviene detenernos en sus connotaciones belicistas: himnos terráqueos, ritmos al tambor del soldado, épica triunfal. Pero, para valorar su labor, seguro nos agradecería oír su silencio. Y es que en las contadas batallas bélicas entre humanos y trípodes alienígenas nuestros oídos reaccionan visceralmente ante el mutismo musical y la crudeza del realismo “H”: bombas atómicas, misiles aéreos, rayos láser, disparos y gritos. Toda una lección de contraste dramático.

Finalmente, a destacar el tema que tantos vellos ha erigido en los brazos del creyente espectador: los extraterrestres han muerto, pero la puerta de una de las naves destruidas se abre, una mano alienígena asoma. Indudablemente, han sido derrotados. Y, justo antes de la entrada de la voz en off final, los últimos acordes pausados y asépticos nos hablan de una humanidad capacitada para la guerra, pero sin esperanza en ella misma, una civilización que tiene que reinventarse.

“ De noche veo el polvo negro, que oscurece las calles silenciosas, y descubro los cadáveres que cubre aquella negra mortaja; se levantan ante mí hechos  jirones y mordidos por los perros. Charlan con voces fantasmales y se tornan fieros, más pálidos, más desagradables, llegando, al fin, a ser fantásticas parodias de seres humanos.     ”

Marzo 3rd, 2010

Entrevista: ORIOL TARRAGÓ

Comienza marzo en Barcelona y hasta ayer se presagiaba una primavera soleada. Pero llueve muchísimo.

Me compro un paraguas en un chino de la Gran Vía y me reúno con Oriol Tarragó para inaugurar en el blog un bloque de entrevistas: Profesionales del fantástico.

Entramos en un pequeño restaurante italiano de ambiente tranquilón. Disfrutamos de un delicioso menú finiquitado por un exquisito postre de tarta de chocolate. Mientras, charlamos. Oriol está muy apurado de tiempo, se encuentra trabajando en dos películas a la vez. Pero eso no quita que tenga unos minutos para una buena conversación.

Antes de transcribir la entrevista os recuerdo que Oriol es lo que en Hollywood se conoce como “sound designer”, el escalón más creativo del proceso sonoro de una película. En su currículum constan títulos conocidísimos como “[Rec]” (Jaume Balagueró y Paco Plaza, 2007), “Spanish Movie” (Javier Ruíz Caldera, 2009) o “El orfanato” (J. A. Bayona, 2007), que le hizo merecedor de un premio goya .También ha sido montador de sonido de películas como “La monja” (Luís de la Madrid, 2005), “El espinazo del diablo” (Guillermo del Toro, 2001) o la maravillosa “Cuento de navidad” (Paco Plaza, 2005).

F > ¿Por qué te decidiste profesionalmente por el cine?

O > Recuerdo desde pequeño, al llegar el verano, que lo primero que hacía era quedar con un amigo y hablar de todas las películas que veíamos durante el invierno.

También que al llegar la noche, cuando empezaban las películas de miedo, mis padres me obligaban a ir a la cama. Entonces, desde la oscuridad, sólo podía oír los gritos, los golpes de las víctimas o la música terrorífica. ¡Pasaba un miedo!

De esos años recuerdo especialmente películas como Blade Runner, tengo grabadas las imágenes de las chinas o los ojos congelados. Fue la época también de “Los Goonies” o “Halloween”. Me encantaba el cine de ciencia ficción. Como todos, también quería ser astronauta. La colcha de mi cama estaba invadida por el logo de la NASA.

F > La escuela

O > Todos en mi familia son arquitectos. Están en el mundo de la imagen. Cuando llegó el momento de decidir estudiar una carrera conocí la ESCAC, me parecía super-raro que existiera una carrera de cine y audiovisuales. Mi padre no me dio el visto bueno pero me presenté a escondidas en las pruebas de aptitud. Y las aprobé.

Como proyecto final fui a Singapur de intercambio junto a unos compañeros y codirigimos un documental sobre la ciudad. No tenía idea de Asia, era la primera vez que la visitaba. Pero nos lo pasamos genial.

F > ¿Para qué sirven las escuelas de cine?

O > Es claramente un sitio donde formarse, pero no sólo eso. Es tan importante aprender con el análisis de una escena de Blade Runner como conocer gente. Actualmente trabajo continuamente con antiguos compañeros: J. A., Guillem Morales o Kike Maíllo, todos de la primera promoción.

Además, he oído que la producción cinematográfica nacional está pasando de Madrid a Barcelona. Y creo que la ESCAC es muy culpable de eso.

F > ¿Hay cantera?

O > Por supuesto. De hecho, todos mis ayudantes han pasado de ser mis alumnos a tener sus propias pelis.

F > ¿Te sientes amenazado por ellos? ¿Son futura competencia?

O > ¡Para nada! Cada vez se hacen más películas, antes la gente se peleaba por entrar en una peli. Ahora está más fácil.

F > ¿Cómo saltaste al mundo profesional?

O > Uno de mis profesores de producción hizo una peli y nos llamó a varios compañeros de clase. Tuvimos la oportunidad de ser jefes de equipo. Es un poco como hace Escándalo Films ahora con los alumnos de la ESCAC. Tienen la oportunidad de ser jefes de equipo, cobrando un poco menos, pero sin tener que empezar de meritorios y tal.

F > ¿Tuvieron tu misma suerte tus compañeros de promoción?

O > Bueno, suelo decir que somos la promoción de la posproducción. Algunos se han desvinculado del cine. Otros como David Gallart, Bernat Vilaplana y yo curramos mucho. Pero hay muchos niveles. ¡Bernat Vilaplana trabaja en “El Hobbit”! Eso son las altas esferas.

Yo estoy más vinculado al cine de terror. Tengo muchos compañeros que trabajan más en cine de autor y eso. A mí me dicen que me encargan siempre el cine de palomitas.

F > ¿Cómo es tu proceso de creación sonora?

O > Pues primero de todo tengo que tener el sonido que quiero en la cabeza. Si no me lo imagino, no puedo buscarlo. Porque si te pones a buscar y a buscar a ver qué sonido poner puede ser infinito.

F > ¿Cuál consideras ha sido tu proyecto más complejo?

O > Siempre intento trabajar película a película, y lo pasé realmente mal cuando se me acoplaron dos proyectos: “[Rec]” y “El orfanato”. Llegaba a mi casa y no sé si lloraba de agotamiento o de alegría, realmente ha sido de las experiencias más gratificantes de mi carrera.

Aunque si hablamos de dificultad, ahora me encuentro intentando sonorizar un gato-robot de “Eva”. Si te dijera el sonido que finalmente he utilizado… Mejor no, porque no serías capaz de oír otra cosa. A ver si lo adivinas cuando veas la peli.

F > ¿Futuros proyectos?

O > Ahora estoy trabajando en “Los ojos de Julia” de Guillem Morales y en “Eva” de Kike Maíllo, ya he dicho que me gusta ir de una en una, pero Kike es un gran amigo.

Aparte, estoy, como todos, expectante por la nueva peli de Bayona, un director superexigente y un pequeño (por tamaño) Guillermo del Toro. Ahora se encuentra en proceso de escritura y por supuesto trabajaré con él.

F > ¿Cómo te definirías como profesional?

O > Muy exigente conmigo mismo. Desordenado aparentemente pero con la cabeza muy ordenada. Más creativo que técnico.

F > Un sonido de cine

O > Las motos voladoras de El retorno del jedi.

F > Un sonido para borrar

O > Las motos con los tubos de escape rotos.

F > Una película de terror

O > Halloween de John Carpenter

F > Una película de ciencia ficción

O > Solaris. Y de ciencia ficción / terror: Alien.

Marzo 2nd, 2010

Más PORNO y NUEVA SECCIÓN

Primero de todo: lo de Filmax se truncó. La respuesta a la entrevista fue negativa. Caca. Otra vez será. Hubiera estado genial.

Por otra parte comentar que podré ir a Granada a la muestra de cortos. Aprovecharé para ver algunos amigos, conocer nuevos colegas de la profesión y, como no, visitar una de las ciudades que mejor huelen de Andalucía.

Abajo dejo un extracto en vídeo de lo que fue el coloquio previo al festival PORNO GORE organizado por El buque Maldito. Charlamos sobre todo del proceso de producción a nivel amateur y del amor por el género (ooooh, qué novedad). De izquerda a derecha: Adriá Cardona, Jacint Espuny, servidor y Diego López.

Para acabar. Dos cosillas.

- En unos días inauguro sección en el blog. Me dedicaré a entrevistar a profesionales del cine fantástico de forma coloquial y entretenida.

¿Quién será el primero? Dos pistas: 1 GOYA / Ha trabajado en las dos películas de terror españolas con más resonancia de los últimos cinco años.

- Tenéis que ver THE HOUSE OF THE DEVIL, por favor.

Febrero 22nd, 2010

Con los orgasmos al día

Bueno, no sé si pensáis como mi amigo Borja y sois incapaces de leer estos tochacos de críticas que voy subiendo. Prometo ser más sintético.


Por otra parte, decir que este vacío en el blog se debe a la entrega de los proyectos finales. En la ESCAC las cosas van así: pasas todo el año petado de trabajo y como recompensa tienes que entregar por medio el dossier de tu proyecto final. Es el motivo por el que llevamos cuatro años aguantando tostones teóricos y bofetadas de los profesores de prácticas. Y acabamos con menos de un mes para hacerlo deprisa y corriendo.

Sobra decir que los fieles compañeros en este arduo camino son Mr. Burn, el señor Toro XXL o el archiconocido REDBULL.

¿Qué he presentado? Un despropósito. Un guión alopécico. A veces pienso que me parodio a mí mismo por enésima vez, otras que es la mejor idea que se me podría haber ocurrido nunca. Pero, sin duda, “Los orgasmos de mi vida” nació hace mucho como una premisa que he fagocitado durante más de tres años.

DESCARGA EL GUIÓN AQUÍ.

Para subir la categoría del dossier pasé el guión a varios amiguetes del género y de la profesión. Y esto es lo que salió de sus bocas electrónicas:

” Fernando Polanco, fiel a su estilo, consigue en su nuevo proyecto aunar ciencia ficción, sexo, humor negro y cantidades ingentes de fluidos en una historia de amor… amor a uno mismo. Los amantes de lo escatológico ya tienen alguien a quien seguir la pista, porque pocas veces las cerdadas y el talento se unen tan bien. “

JAVIER RUZ DÍAZ DE ARCAUTE / LASHORASPERDIDAS.COM

“Directo, brutal, sin concesiones pero con mucho humor y una gran capacidad para describir imagenes muy inquietantes. Siguiendo la estela original del Gore (Troma, Jackson…) y del mejor Rus Meyer, Fernando crea un estilo propio, sincero y sin moralinas”

ISIDRO ORTIZ / DIRECTOR “ESKALOFRÍO” “FAUSTO 5.0″

“El drama contemporaneo de Fernando Polanco me dejo con un sentimiento agridulce. Agri por parte de padre y dulce por parte de madre. El recordar que seguramente mi última “aventura” se remontaba a los tiempos de los romanos me hizo recapacitar sobre la insoportable intransigencia de lo ajeno unido al dolor pseudo espiritual del onamismo más absoluto. Una obra maestra que refleja a la perfección una de las mayores problematicas de hoy en día.”

DAVID MATAMOROS / DIRECTOR ZENTROPA SPAIN (SEDE DE LA PRODUCTORA DE LARS VON TRIER EN ESPAÑA)

El corto entronca con una corriente de cine que no se prodiga demasiado en los últimos tiempos. Quizás porque lo políticamente correcto se impone por todas partes.

NURIA VIDAL / CRÍTICA FOTOGRAMAS, DIRIGIDO POR

El término escatología se queda corto ante “Los orgasmos de mi vida”. Van a necesitar una nueva palabra (y muchos cleenex) para definir el grado de guarrería de esta demencialmente original tragedia”

NAXO FIOL / CINEASTA

Ya sé, ya sé. Este chaval no tiene abuela, ¿no? Hay que vender humo, darse autobombo. De buenas sé que los peces gordos miran cada vez más internet. Y un pequeño blog puede convertirse en el currículum de cualquiera. Y si doy la apariencia de ser un tipo serio, currante y tal puedo librarme de tener que abrir la boca y cagarla antes de tiempo.

A todo esto. Hace un par de viernes participé en una entrevista que me incluye entre los candidatos a alguna plaza vacante como lector y analista de guiones en Filmax. ¡Filmax! No puedo describir lo jodidamente ilusionado que escribiría en mi currículum ese nombre. Si finalmente me dan el “sí quiero” prometo hacer cualquier cosa que me pidáis en los comentarios (esto probará que nadie lee este blog, muahahahá)

Para los granaínos o andaluces cortometrajistas. Atención a un certamen que se celebrará en Granada, Opera Prima en Corto. Promete convertirse en un punto de referencia para todos aquellos que quieran mover sus obras tras salir de la escuela o la facultad. En esta primera edición la patata andará supurando sangre de pitufo. Las proyecciones serán en el majestuoso TEATRO ALHAMBRA. Apunten:

Y sólo una cosa: MÁS PATATA. Los amigos de Scifiworld han conseguido convocar de nuevo a todos los aficionados al fantástico con SHOTS, un certamen de cortometrajes de terror y ciencia ficción ONLINE. Como no, el doctor Ricquebourg y la desangrada Lidia Ornero participan y piden un mísero voto según criterio popular.

Podéis patatear AQUÍ.

Me despido incumpliendo lo prometido en el primer párrafo: NO MÁS TOCHACOS.

Febrero 3rd, 2010

ANGUSTIA (1986) Bigas Luna

Diciembre de 1986, Festival de cine fantástico y de terror de Sitges: Bigas Luna, uno de los directores más polémicos y personales del cine español sorprende a locales y foráneos con “Angustia”, título de terror nacional sólo superado por, si el arte del subjetivismo me lo permite, “¿Quién puede matar a un niño?” de Narciso Ibáñez Serrador y “[REC]” de Paco Plaza y Jaume Balagueró.

Juan es oftalmólogo y tiene una curiosa afición: colecciona ojos. Su madre  ejerce sobre él un fuerte dominio psicológico, le ordena dirigirse a un cine, donde coincide con Linda y Patricia, dos amigas que han ido a la sesión matinal. El efecto hipnótico de la película les hará pasar por una extraña y laberíntica situación.

Pero lo interesante de esta cinta calificada como “rare avis” no concierne a su categoría genérica ni a su escasa repercusión, sino a su juego metalingüístico y a su experimentación sociológica dentro del individuo (siendo el cine de recepción personal Bigas implica, como ya veremos, al entorno, a la propia sala y a sus espectadores a la vez que a todo el imaginario colectivo referente al pánico, la histeria y la sugestión).

Buenas noches a todos, bienvenidos a nuestra película. Como habrán observado, hemos instalado en el vestíbulo asistencia médica totalmente gratuita disponible con solo presentar la entrada. También hay máscaras de oxígeno a su disposición en cada butaca.
Y, durante la película, no hable con nadie que no conozca.

Sin andarse por las ramas, lo primero que nos comunica el filme es su autoconciencia. Habla de sí mismo, de las condiciones en las que está siendo proyectado, se dirige directamente al espectador, habla de lo que hay fuera de la sala: crea una realidad. Además, nos advierte de la excentricidad de lo que vendrá a continuación, de los posibles ataques ante la intensidad y los mensajes subliminales a los que estará expuesto el espectador. Así, se plantea un espectáculo interactivo que resemantiza el visionado tradicional de una proyección.

Y este juego de muñecas rusas se retuerce aún más cuando, en el primer tercio, la proyección se desdobla y vemos cómo unas adolescentes asisten a la proyección de la película que antes recibíamos, esas espectadoras pueden estar en la butaca de enfrente o en la de al lado, son nuestra realidad, respiran en nuestra misma sala. Son nosotros mismos, están sufriendo la película de la misma forma que nosotros. Y entonces la magia. El asesino de la película primera se integra en la segunda, con la que nosotros coexistimos. El peligro se convierte en real, la sugestión se evapora, la histeria es palpable y el pánico intercala miradas con los ocupantes de los asientos más cercanos.

Pero que ese juego de ficciones, realidades, metarealidades y subficciones no confunda, el mensaje es claro: las imágenes se encuentran hoy en el vértice superior del triángulo jerárquico de la influencia. Y, si el cine es ya un buen arma de generación, la televisión es la bomba H definitiva (llegando a los límites de “Poltergeist”, con la que, curiosamente comparte actriz, Zelda Rubinstein, recientemente fallecida).

La recepción individual (televisión) del audiovisual responde a patrones de una posterior relación social que tiene como objeto de mediación el producto audiovisual comúnmente consumido con el beneficio de la reflexión en pretérito: “Un escalofrío me recorrió en la escena final” dice el distanciado espectador. Y, por la contra, ante el consumo colectivo (salas de cine): la desnudez, la pérdida de la intimidad espectatorial, las emociones públicas: “un escalofrío me recorre en este momento”, dice el espectador en presente, y me estás viendo, estás a mi derecha, compartimos punto de vista, vecino de butaca, nos aunamos en sensaciones, somos un todo viviente, un ente emocional, humanidad abstracta.

Fernando Polanco Muñoz

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