Una noticia me llamó la atención hace bastantes años: Santiago Segura iba a producir una ópera prima a un joven chileno que había triunfado escribiendo una columna en prensa. ¡Y la adaptarían a cine!
“Promedio Rojo” llegó a mí por las vías usuales (sí, las usuales…) y pude disfrutar de un producto amateur con un sentido del humor rarete pero que apuntaba maneras. Me quedé con el nombre del director, guionista y dibujante de cómics. Nicolás López.
La siguiente noticia que tuve de él fue el año que me encargué (junto con Isbac Caralt) del making of del Festival de Sitges (aquí enterito). Sus palabras para presentar la película “Santos” fueron muy representativas de su personalidad extrovertida: “estaré en la puerta de salida, si les gusta abrácenme, si no, pueden escupirme“.
[youtube]7P9vapVQ3Qo[/youtube]
F > Hola Nicolás, primero de todo agradecerte tu atención. Sé que estás muy ocupado. Prometo ser directo. Empiezo por el final: ¿Qué nos puedes contar de tu tercera película? ¿Qué ingredientes lleva tu nueva cocina?
N > Es una comedia romantica. Sin fin del mundo, esta vez.
F > Siempre me has recordado a Super López, una especie de Superman a la española. Tus películas reinciden en este tema, el del antihéroe ¿Qué hay de ti en este arquetipo? ¿Crees que Chile necesita un antihéroe?
N > Conozco a Super Lopez y de hecho, intente conseguir los derechos antes de hacer Santos. Curioso que lo menciones. Chile, más que un antiheroe, necesita un nuevo presidente que no sea un clon de Lex Luthor.
F > “Cuando pienso en mi soledad, ocupo mi mano”. Con “Pajero” te estrenas en el mundo del cortometraje. Es curioso, lo autobiográfico predomina en tu obra, ¿podemos decir lo mismo en “Pajero”?
N > La masturbación siempre esta presente, especialmente cuando respondo entrevistas tardias.
F > En 2002 fuiste elegido entre los “100 jóvenes líderes de Chile”, ¿qué revolución te verías dispuesto a liderar?
N > Todavia no se lo que significa ser un lider. Menos en Chile. Espero no ser lider ni modelo a seguir de nadie, visto lo visto.
F > Hablemos de “Santos”. Yo la vi en Sitges y aprovecho para protestar por las críticas negativas que se vertieron de forma automática. Me parece brutal la estética y nunca me olvidaré de toda la leyenda de las moscas. ¿Qué cambiarías de la película sabiendo la acogida que tuvo?
N > Nada…quizá visto el tamaño de la ostia hubiera sido mas duro con mantener mi corte que era más largo, pero más claro. Los productores insistian en acercar la peli a los 90 minutos y yo les compré la idea por miedo a que me golpearan con una regla en la mano.
F > El mundo fantástico de Nicolás López siempre está integrado con la realidad. ¿Qué veías de pequeño cuando mirabas debajo de la cama?
N > No lo sé, siempre me dio miedo mirar.
F > Y, si de superhéroes fuera la cosa, ¿cuál crees que es el superpoder más inútil del mundo de los cómics?
N > Hablar con los peces como Aquaman.
F > Tu relación cinematográfica con España es envidiable. Conseguiste coproducción de Santiago Segura y de Telecinco, para muchos de por aquí es toda una hazaña, ¿cómo llamaste su atención?
N > Hablando fuerte y teniendo un acento curioso. Que de algo sirva haber nacido en el tercer mundo.
F > Recuerdo hablaste en Sitges de que te retiraste al País Vasco durante el proceso de escritura de “Santos”, ¿cómo fue la experiencia de guionista ermitaño?
N > Fue en Galicia, realmente, A Coruña. Un gran lugar, llena de personas a las que quiero mucho.
F > ¿Cómo han sido tus roces con Hollywood?
N > Pues en su época ayudaron a pagar varios lujos estúpidos, pero post-crisis pagan un 90 por ciento menos y te violan 120 veces más analmente. El año pasado viví un par de meses en L.A. y uf…tengo material para dos libros.
F > Para ir acabando, ¿ciencia ficción o terror?
N > Sobre todo, comedias romanticas. Despues…ciencia ficción.
F > ¿Cine francés?
N < Oui.
F > ¿Trier?
N < A veces, gracias. Tengo Anticristo hace tiempo esperándome en un disco duro. Espero verla pronto. ¡Me fliparon los primeros 10 minutos!
F > Muchísimas gracias, Nicolás. Que tengas suerte con tus próximos proyectos.
N > ¡Mas me vale!