Ni tengo mucha experiencia ni sé si es lo que acabaré haciendo durante toda mi vida. Pero sí llevo algunos años escribiendo y me he encontrado con que en el torturoso “via crucis” de la escritura-reescritura hay pocas cosas alentadoras.
Estoy con dos proyectos de largometraje como dije. Y me resulta más fácil madrugar y trasnochar si, de vez en cuando, recibo lo que he acabado llamando “SHUCHERÍAH” (“golosinas” para la gente del norte).
Las “shusheh” no llevan azúcar. Pero engordan como nada.
Y a lo que me refiero es a recibir una imagen de lo que en escritura has plasmado.
Hoy ha pasado con “La marcha atrás”. El trajeado señor Borja Puig suele aburrirse en clase y ha dedicado al “apañero” Jordi Ramoneda un ¿teaser póster? del guión que coescribimos.
Tengo más “shusherías” del ya mencionado “PROYECTO X“, pero no sé hasta qué punto la cagaría colgándolas aquí. Así que mejor no lo hago.






